
Transilvania se ubica en la región central de Rumanía, en pleno corazón de los montes Cárpatos. Su relieve, plagado de espesos bosques se ve teñido de verde y pardo. Luz y color que dibujan formas misteriosas sobre las colinas de Transilvania invitando a los más fantásticos vuelos de la imaginación. Cuna del Drácula de Bram Stoker, ilusorio vampiro que trastoca la leyenda del sanguinario Vlad el empalador y relega a la magnífica región Transilvania a un injusto segundo plano. Si deseas conocer este fabuloso país, y la región de Transilvania, su historia y sus leyendas acompáñanos en esta apasionante ruta por... Transilvania
Transilvania fue habitada por los Dacios antes de que los romanos tomaran posesión de la región y la denominaran Dacia (105-106 a.c.). Tras el dominio romano pasó a formar parte del imperio Gépido y posteriormente seria eslava. Desde antiguo y fundamentalmente a lo largo del siglo XVII, Transilvania fue objeto del deseo de húngaros, austríacos y rumanos. Sin embargo y a pesar de lo apasionante de su historia Transilvania se ve cargada de un fuerte carácter romántico acrecentado por la permanente y viva leyenda de Vlad el empalador, príncipe cristiano que, convertido en un sanguinario mandatario, inspiró la célebre novela de Drácula, del autor Bram Stoker. Pero ello y sin despreciar la leyenda no puede hacernos olvidar la Rumanía histórica y cultural, frontera oriental de la lengua latina y fuente de asombrosas sorpresas naturales y artísticas.
Conocer la región de Transilvania supone entrar en un magnífico paisaje de bosques, valles y colinas, ciudades medievales como Sighisoara (en la actualidad declarada patrimonio de la humanidad), castillos como el de Bram, el lago de Rosu, o Cluj, la capital transilvana.
Podríamos iniciar un fabuloso itinerario arrancando nuestros pasos desde la capital rumana, Bucarest desde donde llegaremos a Targoviste y al monasterio de Curtea de Arges antes de alcanzar el mítico Castillo de Bran, lugar donde moró el sanguinario príncipe Vlad Tepes. Para ello llegaremos a la ciudad medieval de Brasov, junto al monte Postavaru, conoceremos la Iglesia Negra, monumento del siglo XIV y las ruina del antiguo ayuntamiento. Desde Brasov dirigimos nuestros pasos hacia el Castillo de Vlad Tepes y desde este punto podremos llegar hasta otro castillo de la ruta, el de Peles.
Desde aquí continuaremos nuestro fantástico viaje entre valles y montañas de aspecto romántico hasta llegar a Miercurea, Paso Borgo y Bistrita. Tras estos lugares llegamos a Sighisaroa una de las más bellas y mejor conservadas ciudades medievales que existen en el mundo. Cada uno de sus evocadores rincones y recoletas callejuelas, el reloj del Siglo XIV, la casa del Príncipe Vlad o la fortaleza son los principales atractivos de Sighisaroa.
Junto a Sighisaroa, Sibiu es también una bella ciudad en la que conoceremos el Museo Bruckenthal o el de Iconas, de la localidad cercana de Sibiel. Antes de regresar a Bucarest nos acercaremos al gótico Castillo Hunyadi.
Una vez en Rumanía, y ya conocedores de las verdades sobre Transilvania y sus mitos, podremos recorrer cualquiera de las rutas de los monasterios que se dispersan por el país. Así se nos presentan los de Voronet, Moldovita y Sucevita o los de Neamt (con la biblioteca religiosa más grande de Europa) o el fabuloso y fortificado de Biertan (Patrimonio de la Humanidad). Por supuesto no debemos olvidar la visita obligada a Cluj-Nacopa, capital de Transilvania, en la que encontraremos el fantástico Museo de la Historia o pasear junto a las aguas del Danubio, el Mar Negro o por sus muchos parques, bosques y manantiales.
Conocer la región de Transilvania supone entrar en un magnífico paisaje de bosques, valles y colinas, ciudades medievales como Sighisoara (en la actualidad declarada patrimonio de la humanidad), castillos como el de Bram, el lago de Rosu, o Cluj, la capital transilvana.
Podríamos iniciar un fabuloso itinerario arrancando nuestros pasos desde la capital rumana, Bucarest desde donde llegaremos a Targoviste y al monasterio de Curtea de Arges antes de alcanzar el mítico Castillo de Bran, lugar donde moró el sanguinario príncipe Vlad Tepes. Para ello llegaremos a la ciudad medieval de Brasov, junto al monte Postavaru, conoceremos la Iglesia Negra, monumento del siglo XIV y las ruina del antiguo ayuntamiento. Desde Brasov dirigimos nuestros pasos hacia el Castillo de Vlad Tepes y desde este punto podremos llegar hasta otro castillo de la ruta, el de Peles.
Desde aquí continuaremos nuestro fantástico viaje entre valles y montañas de aspecto romántico hasta llegar a Miercurea, Paso Borgo y Bistrita. Tras estos lugares llegamos a Sighisaroa una de las más bellas y mejor conservadas ciudades medievales que existen en el mundo. Cada uno de sus evocadores rincones y recoletas callejuelas, el reloj del Siglo XIV, la casa del Príncipe Vlad o la fortaleza son los principales atractivos de Sighisaroa.
Junto a Sighisaroa, Sibiu es también una bella ciudad en la que conoceremos el Museo Bruckenthal o el de Iconas, de la localidad cercana de Sibiel. Antes de regresar a Bucarest nos acercaremos al gótico Castillo Hunyadi.
Una vez en Rumanía, y ya conocedores de las verdades sobre Transilvania y sus mitos, podremos recorrer cualquiera de las rutas de los monasterios que se dispersan por el país. Así se nos presentan los de Voronet, Moldovita y Sucevita o los de Neamt (con la biblioteca religiosa más grande de Europa) o el fabuloso y fortificado de Biertan (Patrimonio de la Humanidad). Por supuesto no debemos olvidar la visita obligada a Cluj-Nacopa, capital de Transilvania, en la que encontraremos el fantástico Museo de la Historia o pasear junto a las aguas del Danubio, el Mar Negro o por sus muchos parques, bosques y manantiales.

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